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Franka Solida

Franka Kamera Werk, con cuartel general en Bayreuth (en Alemania, concretamente en la región bávara de Oberfranken, de ahí el nombre de Franka) fue en su momento la mayor fábrica de cámaras de la zona, dedicandose desde su fundación a principios del siglo XX hasta 1966 a la fabricación de cámaras de gama baja y media. Porst (empresa alemana fundada por Hans Porst en Nuremberg y una gigante de la fotografía en la época) revendió las cámaras de Franka bajo su propia marca, con el modelo Hapo 5 (en un alarde de originalidad, acrónimo de Hans Porst). Como anécdota, también usaría cámaras de Balda para su Hapo 66, y otras empresas como Birnbaum le copiarían la idea.

Dejando la historia de la marca a un lado, en esta ocasión me gustaría centrarme en la familia Solida que Franka fabricó durante los 50. Como mencioné, Franka se centró en fabricar cámaras de precio ajustado, sacrificando características que sí se verían en cámaras de "alta gama" como las Super Ikontas o Super Isolette. La mayor parte de las cámaras que fabricaron a mediados del siglo pasado salieron de la factoría con objetivos de tres elementos, tripletes de Cooke como el Frankar o el Enna Ennagon, montados sobre disparadores Vario o Pronto (o Prontor-S o Prontor-SV, intentando ofrecer algun nivel de calidad diferenciador). Algunas salieron montando disparadores Synchro-Compur, e incluso unas pocas llevaron objetivos Schneider-Kreuznach Xenar.

Hay siete modelos básicos de Solida fabricados en la década de los 50:

Solida I:
Con Frankar Anastigmat de 75mm y f/4.5, f/5.6 o f/6.3, sobre disparadores Pronto o Vario de 4 velocidades (1/25, 1/75, 1/100 y B). El disparador se encuentra en la parte superior, y el fuelle (de apertura por botón en el lateral izquierdo) se despliega mediante una puerta que se abre de la forma clásica horizontal.
Solida II:
Normalmente se encuentra con objetivo Ennagon de 75mm y f/3.5 sobre disparadores Pronto o Prontor-S, de 4 o 5 velocidades. Los últimos modelos fabricados a principios de la década de los 60 montaron cristales Jsco Westar (fabricadas por Schneider-Kreuznach, pero de calidad más mediocre por lo que no pusieron esa marca sino Jsco/Isco).
Solida IIE:
Igual que el anterior, pero con telémetro.
Solida IIL:
Similar a la II, pero incorporando un fotómetro Gossen incorporado. El mostrado en la foto aún funciona, aunque no lo he calibrado.
Solida III:
Normalmente con objetivo Schneider-Kreuznach Radionar, sobre disparadores Prontor-S o Prontor-SV de 9 velocidades. De entre las fotos que ilustran este artículo, se puede observar un ejemplar de cada en el trio de Solidas con Radionar. La de la izquierda tiene un poco común Prontor-SVS de 10 velocidades, y la de la derecha es un raro ejemplar con Synchro-Compur de 10 velocidades. Hay algunos ejemplares con objetivo Xenar, de cuatro elementos y clon de Tessar. El fuelle se despliega con una puerta de apertura lateral, que se abre mediante un botón situado en la parte inferior de la cámara.
Solida IIIE:
Igual que la anterior, pero similar a la IIb en la adición de un telémetro. En algunos ejemplares, el telémetro no es combinado, lo que significa que la parte trasera de la cubierta tiene dos ventana, una para el visor y otra para el telémetro, que no está acoplado al objetivo. Es el único modelo telemétrico de Solida.
Solida IIIb:
Igual que la III, pero incorpora un fotómetro

La relación anterior incluye los modelos principales, de formato medio y negativo 6x6, y estos sufrieron diferentes modificaciones estéticas a lo largo de los años. Otros modelos incluyen la Solida Jr o la Solida Record. La versión de negativo 6x9 de la Solida fue la Rolfix, bastante buscada por coleccionistas y usuarios. Es difícil identificar de un vistazo qué modelo de Solida es cual, por la cantidad de variaciones introducidas durante la década aproximada de fabricación, por lo que para comprar a distancia lo mejor es aseguraros de tener imágenes de todos los ángulos.

Como ya habréis podido apreciar, los objetivos Radionar, aparte de ser un _gran_ trozo de cristal (y que fue lo primero que me llamó la atención de esta cámara cuando aún era una desconocida para mí, junto a la posición de la apertura de la cámara) son una de las más rápidas que nunca se montaron sobre una cámara de fuelle, con una apertura máxima de f/2.9. Aún así, y como cualquier objetivo de tres elementos, el máximo rendimiento se obtiene entre f/8 y f/16 pero sigue siendo superior a otros tripletes montados en esta cámara, y a muchos de otros fabricantes. Es posible datar de forma aproximada la fecha de fabricación de los objetivos según el número de serie, podéis encontrar una relación en licm.org.uk y en Schneider Optics

En todos los casos, el enfoque se realiza mediante movimientos del elemento frontal mediante un anillo rotatorio. El sistema de avance se realiza gracias a la ventana roja de la trasera de la cámara, que incorpora una tapa deslizante para cerrar el paso de luz cuando no sea imprescindible. Además, la familia de Solida incorpora un sistema para prevenir la doble exposición accidental de un fotograma.

Como anécdota. muchas de estas cámaras se fabricaron para exportar, y llevan marcas prensadas sobre el recubrimiento de semipiel con la leyenda "Made in Germany - US Zone" y se vendían en Montgomery Ward, la primera empresa de venta por correo que se fundó en 1872 y funcionó durante todo el siglo XX compitiendo con otras viejas conocidas como Sears o Macy's.

El Radionar acepta filtros de 42.5mm por lo que las posibilidades son bastante amplias. Sin embargo, a la hora de hacer "macros" (tengamos en cuenta que este tipo de cámaras suelen enfocar como mucho a partir de un metro) el paralax se convierte en un problema (excepto en algunas cámaras como la Mamiya Six, cuyo accesorio para "macro" viene corregido). De todas formas, es fácil de compensarlo simplemente inclinando un poco la cámara hacia arriba.

El mayor punto debil de las cámaras plegables de esa época radica en el fuelle. Materiales de construcción pobre, años de desuso o de descuido, terminan pasando factura. En el caso de las Franka, solo he tenido que cambiar uno de cuatro fuelles. Es fácil de mantener, de hecho muchas están en buen estado (lo que no quita que requiera una limpieza, especialmente del disparador si queremos estar seguros de la precisión de las velocidades) y son grandes desconocidas, lo que hace que los precios se mantengan más o menos aceptables



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